My Weblog

Just another WordPress.com weblog

“Tengo celos hasta del pensamiento…” diciembre 7, 2007

Filed under: ensayo — lizmot @ 3:14 pm


Tan relevante habrá sido el sentimiento de los celos para haber inspirado a William Shakespeare a escribir la tragedia Otelo, tan fuertes llegan a ser que penetran en uno para olvidar el móvil, el amor, hasta llegar a lo descabellado y matar a lo que según te inspiraba a seguir viviendo, como en el libro El túnel de Ernesto Sábato.
El amor y los celos son eslabones que se unen, el que ama permanece habitualmente en estado de alerta hacia la otra persona. Las pequeñas dosis de celos pueden confortar a una persona, hasta se pueden calificar de románticos.
Hablo de los celos sin hacer un cerco en mi mente y formular lo que pienso, lo me genera esa emoción, sé que es una emoción debido al impulso involuntario que se produce cuando un humano necesita lo que se le está dando a una tercera persona.
El desamor propio, desconfianza, inseguridad pueden ser exteriorizados deseando lo que no se te da a ti. Muchas personas piensan que son muestra de amor porque no existe indiferencia, sí no los celan deducen que no los quieren, es por eso que provocan eventos a lo largo de una relación que forjen desconfianzas para sentirse valorados.
La persona celosa es quien sufre, piensa constantemente en hechos pasados, recuerda y revive, hila ideas para sacar conjeturas erróneas. Sí sabemos que es la que sale perdiendo, la que se queda con los pensamientos malos, la telaraña y el nicho del problema, es posible que inconscientemente seamos cazadores del sufrimiento, en la inextinguible saciedad de los problemas.
La lámpara de inagotable aceite, el que enciende la mecha para explotar la cólera e inseguridad es claramente la imaginación, acompañada por suposiciones generalmente infundadas, uno puede leer una carta o sentir celos de algún comentario que halaga a otra persona, pero es la imaginación la que desata la sed de saber más, indagar hasta donde no existe pruebas, muchas veces inventándolas.
Las personas inseguras no confían en que alguien pueda quererlas y serles completamente fieles. La imagen que nos han generado de los hombres, machistas y con muchas mujeres, incursiona en nuestras inseguridades. El impulso de una educación que creaba a mujeres sumisas y apegadas a lo que el esposo dictamine, erosiona nuestra personalidad adquiriendo una desconfianza de la imagen que nos imponen como mala. Es el miedo a los hombres, interna pero como un estante inmóvil.
Recurrentemente cuando una persona cela sin razón y analiza lo causado por un hecho que podría haberse evitado, se piden disculpas, el problema es que el mismo error se produce continuamente por la máquina más creativa, la mente. Las relaciones se desgastan por el anclaje de los problemas, círculos viciosos que no se rompen hasta tocar fondo y fracturar una relación.
Sobre el revanchismo entre hombres y mujeres, saber quién es más celoso que el otro, depende en realidad de la personalidad de cada quien y no en el género, aunque la educación y cultura en la que se desenvuelve marca la personalidad individual.
El revanchismo también se traslada a las relaciones, el ser dominante es siempre lo que se busca, debido al carácter habrá alguien más fuerte que otro, el dominante cree tener el control sobre su pareja, se consideran poseedores del derecho sobre la vida de su compañero o compañera, haciendo hincapié en la vida sexual de esa persona. Los celos aparecen cuando esa seguridad de tener el poder sobre alguien se ve amenazada.
Los malos pensamientos generados por esta emoción impiden que se conozcan, recuerden, acepten o crean en los valores cimentados en la pareja, expandiendo el mensaje de que el compañero o compañera es mala, recreándolo como enemigo. ¿Y qué pasó con el amor que se sentía? La reacción es mala porque se piensa en que le han visto la cara, en el engaño e injusticia.
Cuando alguien piensa que tiene el control de una persona y se cree con el poder de entrometerse en la vida de su pareja, invade su privacidad tomándose la libertad de pedir explicaciones por todos sus actos. Un ser individual no tiene porque dar explicaciones de todos sus actos, la confianza no se construye, se otorga como un voto a la persona que amas.
Los celos son enfermizos cuando los defectos de tu pareja sobre pasan las cualidades, ocasionando que la relación ya sea enfermiza y el amor destructivo. Pueden llegar a ser la justificación para actos fatalistas, anteponer esa emoción para llegar a ser comprendido.
Una relación en la que existe monotonía, cuando pasa el tiempo y la burbuja del enamoramiento se estrella, las personas no aceptan la posición de elección libre, se nos olvida que si alguien esta con nosotros fue por decisión propia y no por sometimiento, se juzga al compañero de experiencias y relaciones externas que no están relacionadas con la relación presente, en lugar de razonar sobre el presente.
El arranque de ira, coraje, tristeza, nudo en la garganta, irritante agonía que nubla el pensamiento, debe ser detenido con una plática en la que se proporcione confianza y seguridad.
La obsesión por controlar a tu pareja no se borra, sería imposible borrar las vivencias que te hicieron desconfiar, se desvanece encontrando un lazo de confianza y comunicación.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s